lunes, 23 de julio de 2012

¡AL FIN, LLEGÓ LA HORA DE SER INDEPENDIENTES!

almácigo de lechuga de seda para transplante
Hace exactamente veinte días que fuimos puestas bajo tierra. Nacimos sin complicaciones porque el terreno estuvo muy bien preparado, sobre todo suave, ya que salimos a la luz sin mucho esfuerzo. Aunque el clima que nos ha tocado no es el más conveniente hemos sabido adaptarnos y hemos ido creciendo muy unidas. El afecto de quien nos cuida nos hace sentir seguras, el darnos de beber agua con delicadeza a la hora debida, el protegernos de los pajaritos, su mirada atenta a lo que nos pasa nos hace feliz. Sin embargo hoy escuchamos que pronto tendrá que separarnos y entregarnos a otras personas que nos cuidarán. Eso nos preocupa, ¿quiénes serán?, ¿nos cuidarán bien?...

Por otro lado nuestra expectativa es grande: no podemos seguir juntas porque no creceremos lo suficiente y así no seremos buenos frutos, no seremos frutos felices; sólo rogamos llegar a un terreno fértil y tener un amigo que nos cuide bacán. Por ahí hemos escuchado que nuestros futuros cuidadores son estudiantes muy inteligentes y viven en un pueblo bien chévere llamado El Milagro. Ese nombre nos gusta amiguitos, allí debe darse muchos milagros y el ser parte de sus vidas será el más grande milagro.

Ahora ya perdimos el miedo y queremos conocerlos pronto, creo que ya los queremos.

Con mucho cariño,

Las lechugas